# LCMS Convention Workbook_St. Louis Missouri_2013_S377 # Machine transcription, uncorrected — CHI Digital Archive (demonstration) THEOLOGICAL DOCUMENTS­­—COMMISSION ON THEOLOGY AND CHURCH RELATIONS Propósito del estudio La creciente migración de personas a través de las fronteras internacionales es una realidad global de nuestros tiempos que ha impactado significativamente a los Estados Unidos en años recientes. En términos generales, la creciente presencia de inmigrantes entre nosotros ha aumentado la conciencia de la iglesia en cuanto a la necesidad de dar testimonio entre personas de todas las naciones a través de ministerios de misión y misericordia. La iglesia también ha tenido que considerar su actitud hacia los inmigrantes: cómo debe responder a sus necesidades, trato, luchas, bienestar y esperanzas.1 En particular, la presencia de inmigrantes que viven en los Estados Unidos ilegalmente o sin la documentación legal adecuada, ha levantado más cuestionamientos para obreros y congregaciones de la Iglesia Luterana—Sínodo de Missouri (LCMS) con respecto a la respuesta de la iglesia a los problemas actuales de inmigración. En junio del 2006, el Presidente de la LCMS y el Director Ejecutivo del Departamento de Asistencia Mundial y Ayuda Humanitaria de la LCMS emitieron en conjunto un memorándum titulado Una declaración sobre la inmigración (SRIC por sus siglas en inglés), donde afirmaron “el derecho, la responsabilidad y la autoridad del gobierno de actuar como agente de Dios, de acuerdo a lo que es razonable y justo, en la creación e implementación de leyes (Romanos 13:1-7).”2 Este documento también recordó al Sínodo, que cuenta con raíces inmigrantes que, a pesar de la complejidad del debate nacional sobre la inmigración, y de las diversas posturas que los luteranos pueden tomar sobre este tema, “Dios, en su Palabra, muestra consistentemente su amorosa compasión por ‘el extranjero en medio de nosotros’, y dirige a su pueblo a hacer lo mismo.”3 Más aún, la declaración dice que: “Para cumplir nuestra obligación cristiana, también pedimos que el acto caritativo de proveer asistencia a los extranjeros indocumentados que no participen de actividades ilegales, no sea criminalizado ipso facto.”4 En resumen, la SRIC defiende la necesidad de que los cristianos seamos obedientes a las autoridades del gobierno con respecto a la inmigración, a la vez que compasivos hacia nuestros prójimos inmigrantes. En el 2007, el Comité Cinta Azul sobre los Ministerios Hispanos de la LCMS (BRTFHM), nombrado en el 2006 por el Presidente de la LCMS “para estudiar y determinar la mejor metodología para que el Sínodo avance agresivamente en su misión hacia los hispanos (latinos)”5, concordó con el endorso de la SRIC de tener en cuenta “tanto la autoridad gubernamental como la responsabilidad cristiana” al tratar los temas de inmigración. 6El informe del BRTFHM también dice que “los obreros profesionales de la iglesia y los laicos necesitan una pauta teológica para responder como individuos y a través de sus congregaciones” a los problemas de inmigración y, en una de sus recomendaciones finales, solicitan que la Comisión en Teología y Relaciones Eclesiásticas (CTCR) de la LCMS “prepare un documento sobre la postura entorno a la inmigración” que trate con “las responsabilidades legales y bíblicas del cristiano de ‘recibir al extranjero’”7 Como resultado de los esfuerzos mencionados, en el año 2007 se preparó la Resolución 6-05, titulada: “Pedir a la CTCR que provea pautas con respecto a la inmigración y al ministerio a los inmigrantes”,para ser considerada por la 63 Convención Regular de la LCMS. La resolución pidió a la LCMS en convención que “dirigiera a la CTCR a investigar profundamente las bases históricas y teológicas relevantes a esta crisis que afecta a las congregaciones de la LCMS en este país, a las que asisten muchos inmigrantes”, para “encarar los temas de iglesia y estado que impactan la respuesta cristiana hacia los prójimos que se encuentran en circunstancias legales ambiguas”, y presentar las “pautas y direcciones teológicas y prácticas del estudio” a la convención del 2010. A pesar que la falta de tiempo no permitió que dicha resolución fuera considerada durante la convención, en el 2008 un memorándum del Presidente de la LCMS solicitó formalmente que la CTCR completara el estudio.8 5 Informe del Comité Cinta Azul sobre los Ministerios Hispanos: Una Misión, Un Mensaje, Un Pueblo (2007), 2. Este documento está disponible en línea en http://www.google.com/url?s a=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&cad=rja&sqi=2&ved=0CDcQFjAB&url= http%3A%2F%2Fseminary.csl.edu%2Ffacultypubs%2FLinkClick.aspx%3Flink%3DBRTFHMEn%2BEspanol%2Brevc.doc%26tabid%3D155%26mid%3D685&ei=sfCkUPTuDIe69QTwiYCABA&usg=AFQjCNGSCVE7WW2Cx1r12la2dAsXMurXnA&sig2=cUwWwd-bYyYVs5djWOtO Fg. 6 1 Varios grupos cristianos han hecho declaraciones sobre el tema de la inmigración. Aquí sólo mencionamos dos: (1) Strangers No Longer, una carta pastoral conjunta de los obispos de México y Estados Unidos del 2003, y (2) “Evangelical Statement of Principles for Immigration Reform”, un documento preparado por un grupo de líderes evangélicos prominentes en 2012. 2 Dr. Gerald B. Kieschnick y Rev. Matthew Harrison, A Statement Regarding Immigration Concerns [Nota: de ahora en más SRIC], (Junio 2, 2006). 3 Ibíd. 4 Ibíd. En el 2007, la convención de la LCMS agradeció por la SRIC en la Res. 6-04A (“To Encourage and Assist Congregations to Respond to the Ministry Needs of the Immigrants in their Midst”), y alentó a los oficiales gubernamentales a ejercitar “misericordia compasiva” hacia el inmigrante. Para un breve sumario de resoluciones y declaraciones Sinodales sobre temas de inmigración desde el año 1965, ver “Immigration”, in This We Believe: Selected Topics of Faith and Practice in The Lutheran Church—Missouri Synod [Nota: de ahora en más This We Believe], 28-29. Ibíd., 12 7 Ibíd., 12-13. Si bien el BRTFHM incluyó, como correspondía, un grupo representativo de trabajadores y líderes laicos de iglesias luteranas hispanas de los Estados Unidos, debe notarse que también tuvo un número significativo de participantes de varios comités de la LCMS de ese momento, así como también obreros y líderes laicos de varias iglesias anglosajonas y de otros grupos étnicos del Sínodo que también contribuyeron a las deliberaciones del Comité que llevaron a sus recomendaciones finales a la LCMS. 8 Dr. Gerald B. Kieschnick, Memorándum “Pedir a la CTCR que provea una guía con respecto a la inmigración y el ministerio a los inmigrantes” (Marzo 10, 2008). El presente informe de la CTCR se enfoca primordialmente en temas relacionados con la realidad particular de la inmigración hacia los Estados Unidos por parte de personas de países latinoamericanos. Al mismo tiempo, las preocupaciones teológicas del informe tienen una implicación más amplia, ya que en él se discute la idea general de inmigración sobre la base de las enseñanzas de la Escritura. La CTCR quiere dejar en claro que el énfasis teológico del informe tiene validez para la inmigración en general, y no está limitado a la inmigración de América Latina solamente. 6 7 Dar una respuesta luterana a los problemas de la inmigración desde la perspectiva histórica de los Estados Unidos o a la luz de la compleja y siempre cambiante naturaleza de los factores políticos y legales en el panorama inmigratorio contemporáneo, es una tarea demasiado amplia para poder ser abarcada. El objetivo de este documento, por lo tanto, no es ofrecer una historia comprensiva de las vidas, luchas, y receptividad de los inmigrantes luteranos en los Estados Unidos, ni tampoco un relato histórico detallado de las diversas actitudes luteranas hacia otros grupos inmigrantes en este país a través de los años.9 Basta con decir que, en el último siglo, la LCMS ha mostrado un significativo interés en los temas relacionados con la inmigración. Unas cuantas resoluciones de la LCMS han instado a sus miembros a estudiar y considerar el endorso de propuestas migratorias que proponen proteger a “la familia”, permitir el asentamiento de un “número adecuado” de refugiados, promover la entrada de inmigrantes con “mano de obra especializada”, atender y servir “todas las necesidades” de los obreros migrantes, y apadrinar familias refugiadas.10 cómo pueden hacer misión, obras de caridad, y dar cuidado espiritual a los inmigrantes que viven en su medio—documentados o no—y cumplir con su responsabilidad de obedecer a las autoridades gubernamentales y las leyes de inmigración.12 Dado que este estudio se enfoca en respuestas teológicas y pastorales a problemas inmigratorios, incluyendo el tema particular de la inmigración ilegal, sólo se hacen referencias a factores históricos, políticos, legales y otros, cuando es estrictamente necesario. El presente estudio no busca promover o endorsar una política de inmigración o legislación a la cual todos los luteranos de la LCMS deberían adherirse o apoyar, ni tampoco ofrecer consejería legal sobre temas de inmigración a cristianos particulares o congregaciones. Más bien, el objetivo principal del presente estudio es ofrecer algunos principios y pautas bíblicas y confesionales a los laicos, congregaciones y pastores de la LCMS para su reflexión—tanto individual como corporativa, sea como miembros de la iglesia o como ciudadanos o residentes11 de la nación—sobre las responsabilidades cristianas hacia sus prójimos inmigrantes. Este estudio está dirigido en forma especial, aunque no exclusivamente, a los luteranos que preguntan 9 Para un breve relato histórico ver They Are Us: Lutherans and Immigration, Stephen Bouman y Ralston Deffenbaugh, (Minneapolis: Augsburg Fortress, 2009), 24-53; si bien sería bueno hacer un estudio histórico profundo, la SRIC capta tanto las luchas de los inmigrantes luteranos como la receptividad de otros inmigrantes a través del tiempo, recordándonos que: “… nuestros padres fundadores fueron inmigrantes. Muchos de ellos vinieron a este país para escapar de la opresión religiosa, con la esperanza de vivir en una tierra donde pudieran tener libertad de adorar según sus convicciones. Muchos otros vinieron a estas costas para mejorar la situación económica de sus familias. Con esto como parte de su historia, la LCMS ha sido sensible a las necesidades de los inmigrantes a través de sus 159 años de historia. En las primeras décadas, la LCMS recibió muchos inmigrantes, la mayoría de descendencia europea, en sus congregaciones… A través de organizaciones de acción social y de Lutheran Immigration and Refugee Service [Nota: de ahora en más: LIRS], muchas comunidades de inmigrantes y refugiados han sido, y continúan siendo, servidas… africanos, asiáticos, hispanos, y otros ministerios de inmigrantes están naciendo y floreciendo en nuestro medio.” 10 Dichas resoluciones son: 1965 Res. 9-20, “To Urge Our People to Study Immigration Proposals Before Congress”; 1969 Res. 9-20, “To Give Attention to Plight of Migrant Farm Workers”; y 1977 Res. 8-15, “To Encourage Congregations to Sponsor Refugee Families”, siguiendo con resoluciones similares sobre padrinazgos en 1979 (Res. 8-02), 1981 (Res. 8-01), 1983 (Res. 1-11A), 1986 (Res. 7-13A), 1989 (Res. 7-01), 1992 (Res. 7-15, Res. 7-16), 2001 (Res. 6-11), and 2004 (Res. 6-06). Ver: “Inmigración,” en This We Believe, 28. 11 A través del documento, el término “residente” es utilizado para referirse a un “residente permanente legal” (ver Apéndice II A.3). 8 377 Este estudio plantea una respuesta teológica y pastoral en siete partes a los problemas que presenta la inmigración. Cada una de las primeras cuatro partes presenta una aproximación teológica, o marco de referencia, luterano, para llegar a los problemas de inmigración, que incluye algunas consecuencias prácticas para tratar con los prójimos inmigrantes. Las Partes I y II tratan la doble responsabilidad del cristiano de amar al prójimo y obedecer las autoridades civiles, resaltando la tensión entre estas dos demandas igualmente válidas de la ley del amor en la vida del cristiano. Las Partes III y IV tratan sobre la obra de preservación de Dios en el mundo a través de los dos reinos, concentrándose en cómo los cristianos encaran sus responsabilidades en ambos reinos a través del ejercicio de vocaciones particulares en nombre de prójimos específicos que Dios pone en sus vidas. La discusión sobre la vocación termina con una breve exhortación sobre la necesidad de arrepentimiento y perdón entre los cristianos quienes, a la vez que buscan servir fielmente a sus prójimos con las vocaciones que Dios les ha dado, a menudo están en lados opuestos de un acalorado debate. Las tres últimas partes del documento tratan de temas prácticos. Si bien no contesta todas las preguntas ni presenta todos los casos posibles, la Parte V ofrece guías para los obreros de la iglesia. Estas guías tratan de clarificar algunos temas relacionados con la respuesta de la iglesia a los inmigrantes indocumentados en ciertas circunstancias, o dirigirlos a otros recursos de consulta. Sin embargo, estas guías en particular, y todo el documento en general, no deberían ser tomados como, ni remplazar, el asesoramiento legal. Este documento concluye con dos apéndices. El Apéndice I contiene una aplicación del marco teológico y pastoral presentado a través de casos de estudio acerca de situaciones sobre temas de inmigración. El Apéndice II provee definiciones básicas de algunos términos inmigratorios y teológicos, muchos de los cuales son utilizados a través de este documento. 12 Este documento no está dirigido específicamente a miembros inmigrantes de congregaciones de la LCMS, sea que vivan en los Estados Unidos en forma legal o ilegal. Este estudio está dirigido a los obreros profesionales de la LCMS y miembros de congregaciones—algunos de los cuales, por supuesto, quizás sean inmigrantes—que buscan guía en su reflexión sobre los temas referentes a la inmigración. Por lo tanto, se espera que los obreros y congregaciones de la LCMS que trabajan entre y con los inmigrantes, sean quienes más se beneficien de la lectura y estudio de este documento. 9 2013 Convention Workbook